"Nada es más hermoso que el amor verdadero.
En el amor verdadero no nos hacemos preocuparnos
el uno del otro, o sufrir, o enojarnos. Al contrario,
tenemos la habilidad de ofrecer gozo y reducir
el sufrimiento en nuestro ser amado.
Porque con entendimiento sabemos cómo amar,
y no robamos el gozo, el aprecio, la inspiración
de nuestro ser amado para que piense como nosotros
pensamos, para que actúe como nosotros actuamos,
para que le gusten las cosas que a nosotros nos
gustan... Más bien, dejamos que se mantenga en sí mismo.
En el amor verdadero no hay discriminación.
En el amor verdadero siempre pensamos en formas de
ayudar a nuestro ser amado a mantener sus sueños,
sus aspiraciones. Y la otra persona nos apoya de igual
forma. Nuestro amor no será limitado o prohibido por
alguna religión o teología. Porque cuando tenemos felicidad
en nuestro amor, tenemos la habilidad de crear felicidad en
los demás. Y este amor puede ser desarrollado para abrazar a todos
los seres humanos, y puede crecer infinitamente hasta
que un día abrace al universo entero.
En el budismo este amor se llama amor sin fronteras."
~Thich Nhat Hanh~
